CHILE
EL RESCATE TERMINÓ EXITOSAMENTE
El último en ser evacuado fue Luis Urzúa, quien era el jefe de turno cuando los trabajadores comenzaban su faena de trabajo aquel 5 de agosto y fueron atrapados por un derrumbe masivo.
La histórica e inédita operación de rescate de 33 mineros atrapados cientos de metros bajo tierra culminó ayer miércoles por la noche con la salida del último trabajador, el jefe del grupo, en un memorable capítulo de sobrevivencia, lucha y tenacidad.
Nunca antes hubo gente que sobreviviera tanto tiempo a tanta profundidad bajo la tierra.
El último en ser evacuado fue Luis Urzúa, quien era el jefe de turno cuando los trabajadores comenzaban su faena de trabajo aquel 5 de agosto y fueron atrapados por un derrumbe masivo.
Urzúa, un topógrafo de 54 años, se mantuvo como jefe líder del grupo y como tal le correspondía sacar primero a todos sus hombres, como el capitán que abandona a último su barco.
La salida de Urzúa fue celebrada con atronadores cornetas, gritos y aplausos tanto por el equipo de rescate que lo recibió en la superficie al salir de la jaula en la que fueron izados todos los mineros.
Lo mismo ocurrió en el campamento improvisado que surgió a las afueras de la mina donde se apostaron las familias a la espera del salvamento tras el accidente, ocurrido el 5 de agosto en la mina de cobre.
Nunca antes hubo gente que sobreviviera tanto tiempo a tanta profundidad bajo la tierra.
El último en ser evacuado fue Luis Urzúa, quien era el jefe de turno cuando los trabajadores comenzaban su faena de trabajo aquel 5 de agosto y fueron atrapados por un derrumbe masivo.
Urzúa, un topógrafo de 54 años, se mantuvo como jefe líder del grupo y como tal le correspondía sacar primero a todos sus hombres, como el capitán que abandona a último su barco.
La salida de Urzúa fue celebrada con atronadores cornetas, gritos y aplausos tanto por el equipo de rescate que lo recibió en la superficie al salir de la jaula en la que fueron izados todos los mineros.
Lo mismo ocurrió en el campamento improvisado que surgió a las afueras de la mina donde se apostaron las familias a la espera del salvamento tras el accidente, ocurrido el 5 de agosto en la mina de cobre.






