DIOS Y HOMBRE

Jesús Nova, comunicador.
A decir verdad los hombres hemos hecho tantos desastres en nombre de Dios que a mi humilde entender a él lo hemos  llenado de vergüenza y asombro por tanto dolor causado en su nombre, gracias a la ignorancia, el fanatismo, la falta de aceptación, la ceguera espiritual, la debilidad emocional, la soberbia y enclaustramiento del  sentido común. Esto, gracias a la manipulación histórica de un sin número de líderes religiosos que realmente no conocen ni entienden el verdadero significado de lo que es el libre albedrío.
El fanatismo religioso nos lleva a creer que tenemos la verdad absoluta, pensando que sólo nosotros estamos en el camino correcto, y las demás personas con ideas diferentes, credo diferente, con formas diferentes de ver las cosas, de sentir, de experimentar un encuentro y cercanía con lo divino,  están en la vía equivocada, sólo porque su accionar en la fe no está acorde con lo que pensamos nosotros es el correcto; claro está, nada más alejado de la verdad.
Hay tantas formas de amar, adorar, respetar y alabar a Dios que seguro estoy me faltarían palabras y espacio para enumerarlas; aunque quiero poner algunos ejemplos:  alguien me podría decir si cerrando una llave abierta que desparrama el agua, si apagando una bombilla encendida sin necesidad,  si protegiendo a un niño o niña de abusos, si resguardando a los animales, si no contamino los ríos, si no robo, no mato, no levanto falsos testimonios, doy mi amor, cuido los árboles, a los ancianos; si no maldigo, más por el contrario, bendigo; si no cometo adulterio, no engaño, si no codicio, no maltrato; si sirviendo a otros y, no sólo en la iglesia, que alguien me diga si con estas acciones no estoy amando, adorando, respetando y alabando a Dios.
Realmente estoy cansado de tanto fanatismo, tantas acusaciones, tantos desacuerdos, tantas mentiras, tantos asesinatos, tantos suicidios, tantos atentados y tanto terrorismo en nombre de Dios. En gran parte, porque los líderes religiosos, en su gran mayoría, nos han hecho creer que Dios es una especie de extremista que si no lo amas te mandará por toda la eternidad a que sufras en el infierno. Nos venden un Dios que nos ofrece la gloria o el castigo sin límites, acompañando a Satanás.
Son tantos los hechos a lo largo de la historia que nos hablan tan claro de hasta dónde los fanáticos  religiosos nos han llevado, que realmente espanta; desde suicidios colectivos hasta inmolaciones y atentados terroristas, yo en lo particular les he tomado mucho miedo, sobre todo a aquellos que dicen no ser religiosos ni fanáticos; por una sola cosa: es que en realidad lo que niegan es lo que verdaderamente son, y esto no es un juicio, es simplemente una triste verdad, y me pregunto: ¿Cuándo es que vamos a empezar a ser sinceros con nosotros mismos y con los demás?
Yo,  a lo que invito es al amor, a respetar y amar a Dios sea cual sea tu forma de verlo, de nombrarlo y de sentirlo, pues si lo haces, respetarás la vida y honrarás a ese Dios al que amas; yo tengo la certeza de que quien es bueno con la vida, la vida es buena con él,  pues quien es bueno con la vida y todo creado, ama y honra a  Dios. Espero nos encontremos en la luz, en esa luz que viene de él.